martes, 4 de noviembre de 2014

Emociones encontradas una noche de soledad

Estoy bloqueada: no puedo empezar a escribir, ni a descargarme, ni a expresarme. Bloqueada de todo, hasta de sentimientos. No sé qué es lo que quiero (o sí se, pero me da miedo decirlo) no sé cuál de las dos cosas, es peor.

Quiero empezar todo desde el principio, desde el primer casillero. Borrar las cuentas viejas que no me ayudaron a ganar, juntar todas las fichas, ir con la de perder, y dar vuelta el juego. Aplicar esta regla a todos los aspectos de mi vida cuando algo no me guste, o salga mal. Intentar, arriesgar una y mil veces, hasta que las cosas cambien de dirección hacia la que yo quiero que vayan. Caminar hasta sentir que me duelan los pies (o volar, menos cansador) y gritar hasta sentir que se me va la voz. Hacer todo, y que ésta vez, sea suficiente. Dejar de preocuparme por las cosas innecesarias y por personas que a la larga demuestran no valer nada. Empezar a ver el lado positivo de las cosas (tus ojos, tu sonrisa en esos momentos de eterna oscuridad...) admirar a las personas que tengo alrededor, esas que me hacen sentir bien conmigo misma y ser capaz de decir: me hacen mejor persona. Abrazar, hasta no sentir los brazos. Cantar, bailar, reírme. Disfrutar de las pequeñas cosas: un beso y un "te quiero" que me haga sonrojar. 

Vos, simplemente vos.

viernes, 26 de septiembre de 2014

Cambios irremediables y otros no tanto

A veces, el destino se parece a una rara tempestad de arena que cambia de dirección sin cesar. Vos cambias de rumbo intentando evitarla. Y entonces la tormenta también cambia de dirección, siguiéndote. Otra vez volves a cambiar de rumbo. Y la tormenta vuelve a cambiar de dirección, como antes. Esto se repite una y otra vez. Como esas rutinas que estresan. Esto se debe a que la tormenta no es algo que venga de lejos y no guarde relación con vos. Esta tormenta, en definitiva, sos vos. Es algo que se encuentra en tu interior. Lo único que podes hacer es resignarte, meterte en ella, taparte con fuerza los ojos para que no se te llenen de arena e ir atravesándola paso a paso. En su interior no hay sol, ni luna, ni dirección, a veces ni siquiera existe el tiempo. Allí solo hay una arena blanca y fina, como polvo de huesos.

Soy libre, me digo. Cierro los ojos y, durante unos instantes, pienso que soy libre. Pero no termino de entender qué significa. En estos momentos, lo único que tengo claro es que estoy sola. Sola en una tierra desconocida. ¿Consistirá en esto la libertad? No tengo idea. Tesis desconectadas de la realidad, terminología vacía, ideales usurpados, sistemas inflexibles. Son esas cosas a las que a mí, realmente, me dan miedo. Son esas cosas a las que yo odio con todo mi corazón. Sin embargo, los errores de juicio personales pueden corregirse en la mayoría de los casos. Si uno tiene la valentía de reconocer su error, las cosas, generalmente, se pueden arreglar. Pero la estrechez y la intolerancia de la gente sin imaginación son igual que los parásitos. Provocan cambios en el cuerpo que los cuida y, mudando de forma, se reproducen hasta el infinito. Continuamos viviendo cada uno a su manera, incluso ahora. Por profunda y fatal que sea la perdida, por importante que sea lo que nos han arrancado de las manos, aunque nos hayamos convertido en alguien alguien completamente distinto y solo conservemos, de lo que antes éramos, una fina capa de piel, a pesar de todo, podemos continuar viviendo, así, en silencio. Podemos alargar la mano e ir tirando del hilo de los días que nos han destinado, ir dejándolos luego atrás. En forma de trabajo rutinario, el trabajo de todos los días, haciendo, según cómo, una buena actuación. Al pensarlo, me sentí terriblemente vacía.

Soltar para avanzar... ¿soltar, para crecer?

Es increíble que puedan caber tantos significados y dificultades en una sola palabra: soltar.
¿Soltar qué? Una relación, una persona, un recuerdo, una foto, una adicción. Soltarse de algo, de un abrazo, de un momento, de un amor. Tan fácil decirlo y tan difícil cumplirlo. 
¿Es lo mismo dejar ir, que soltar? En mi opinión personal, creo, definitivamente, que es mucho más común dejar ir, sin haber soltado. Todas las personas en algún momento de sus vidas tienen que dejar ir a alguien, o a algo, que ya no puede quedarse, por más que quieran. Pero, dejar ir no significa soltar. No todos los que dejan ir, se sueltan, se desprenden. Creo que esa es la parte más difícil de todo esto, soltarse, aún habiendo dejado ir.

Dejé ir, pero no (te) solté. No me solté, no se soltó, ni nos soltamos. Simplemente nos dejamos ir, como dos desconocidos. El allá, yo acá, dos personas totalmente diferentes, unidas por algo insignificante, chiquito, tan chiquito como los recuerdos guardados en ese rincón que nadie puede ver, solo esa persona que los guarda, y quien los comparte. 

lunes, 7 de abril de 2014

Sentimientos plasmados un día de lluvia

Sentimientos que necesitan ser plasmados de una manera u otra, y sinceramente, no encuentro una manera más sincera y comprensiva que escribir.
Siento miedo, mucho miedo. Miedo a no sé, a que vuelva a pasar lo mismo, a volver a sufrir, a llorar hasta quedarme dormida, a levantarme sabiendo que las cosas cambiaron. Miedo a errar, a intentar y que me salga mal. Me alejo de las personas que realmente me quieren por ese motivo, por el miedo. La inseguridad de sentirme traicionada, herida. Se que de eso se trata esto, la vida, no? De fracasar, caer, levantarse y seguir... pero siento que no, que no puedo. Aunque sea esta vez.
Me siento bien, segura de lo que hice y hago, pero no de lo que siento. Estoy confundida, estoy rodeada de emociones que me ahogan. Por parte, sé que lo que hice estuvo mal, no tendría que haberlo hecho, ni esa vez ni todas las demás, pero ahora sí siento que aprendí. Siento que era lo que me faltaba para darme cuenta de que no puedo manejar a las personas y a las situaciones como yo quiera. Era obvio que en algún momento todo lo que hice iba a volverme, tal y como yo lo dí. Tengo por bien sufrido lo sufrido, y llorado lo llorado. Y lo puedo decir con la más pura certeza, de que así es. Por eso siento que fue una experiencia que me enseñó a pararme de otra forma y a ser más madura e inteligente (quizás) a la hora de tomar decisiones. Pero ese no es el problema principal... el problema es que sigo con el mismo miedo de que toda esa secuencia que juré no volver a revivir, vuelva a pasar. Sé que cometí mis errores, mis malas actitudes, pero quedó en el pasado. Esta vez quiero hacer borrón y cuenta nueva, alejarme de todo lo que me hace mal, tanto de personas como de cosas. Empezar de cero como si fuera algo totalmente nuevo, aunque a veces se me hace totalmente imposible.

(En sus brazos me siento protegida. No sé cómo en tan poco tiempo logró esto, es algo raro e incomprensible. Con cada abrazo que me da me siento la persona más cuidada del mundo. Me hace sentir bien, por más diferencias y poco conocimiento que compartamos. Siento ganas de seguir conociéndolo pero de otra forma, desde otro punto de vista. Dibuja una sonrisa con cada cosa que dice, me hace reír, que creo y no me equivoco: es lo principal. Porque a veces también, es fundamental tener a alguien al lado. Por más creencias de que la felicidad no está al lado de nadie, sino dentro de uno. Sacando ese pensamiento individualista... también creo que a veces, un poco de amor es fundamental en la vida de un ser humano. Podés tener todo lo que queres, pero, si te falta amor, el resto del mundo sobra.)

sábado, 15 de marzo de 2014

Los mismos errores

Confié mucho sin tener de qué aferrarme. Sólo promesas, palabras. Un par de cada cosa que el viento se llevó a penas pudo. Creí que tenía razón... me equivoqué, una vez más.
No entiendo mi necesidad extrema de forzar las cosas para que terminen de ser lo que yo quiero. Nunca logre entender que, así no funcionan. Quizá porque cuando realmente quiero algo, hago todo lo posible por obtenerlo, sin importar las consecuencias o problemas que eso conlleve. Soy así: quiero algo y no paro hasta tenerlo. No me importa nada más. Pero a veces tengo que aprender (y entender, de una buena vez) que no todo siempre se va a dar como yo quiero. Que de los errores se aprenden, y que los golpes de la vida me enseñan cada vez más. Que no está tan mal darse la cabeza contra la pared para ver la realidad cuando todo parece estar fatal.

Hoy compruebo que no puedo lidiar con el destino, y con cada persona. No puedo cambiar nada de todo mi alrededor, si no empiezo por mí misma. 
Alejarme de las cosas que me perjudican va a ser lo mejor que puedo hacer para empezar. Dejá de encapricharte, loca. Viví la vida.

Día gris

Me levanto 15 minutos tarde. Me subo al auto y me doy cuenta que me olvide el celular, por ende, tuve que volver a casa a buscarlo. Me peleo con X. Me subí a un colectivo y tuve que volver a bajarme. Me lo tomé media hora después. Me pelee con una vieja en el colectivo. Me peleo con x, nuevamente. Se está por largar a llover. No hice ni un cuarto de todo lo que tendría que haber hecho en el día. No se que decir. "Hoy no es mi día, ya me enteré."

Finales

Lo que asusta del tiempo es no percibir su paso, no darte cuenta de lo rápido que pasa, si es que está pasando.

Los finales determinantes y precisos duelen, pero a veces duele más la manera de terminar algunas cosas: no te das cuenta. Ni siquiera reconoces que terminó. Es lo doloroso. Sólo pasa el tiempo, las cosas se dan como se tienen que dar, las heridas sanan (a veces) y después ni siquiera con claridad, pero se vuelven a abrir. Nunca cicatriza del todo, y eso es lo que poco a poco nos va matando.
¿Cuando fue la última vez que te sentiste así? 

sábado, 7 de diciembre de 2013

Algo de lo que quedó

Después de haber pasado el tiempo, afirmo que fue una experiencia, buena o mala, pero siento que aprendí mucho. Hay cosas que no voy a repetir, y a la hora de elegir, voy a ser mucho más consciente. Por ahí, en ese momento decidí cosas sin pensar en las consecuencias y ahora se que eso no va a volver a suceder.
Fue una experiencia que me atravesó y me enseño a pararme de otra forma a la hora de tomar decisiones. A pesar de que soy de soltar difícil y agarrar muy fácil con respecto a cosas y personas. Esta vez, definitivamente solté, pero eso no quiere decir nada, no quiere decir que no pueda volver.. aunque espero profundamente que no.
También entendi que todo esto se trata de vivir y de sentir... hoy por hoy y por mi parte, le hago mucho caso a lo que siento, y si no quiero algo, no lo fuerzo, porque aprendí a vivir los vínculos de otra forma, no desde la histeria de los tiempos. Ahora se que voy más por el sentir, y eso a veces hace que sean un poco abruptas mis decisiones, y después me encuentre con las consecuencias, pero apartando esa parte, tarde pero seguro, entendí ese "algo" de todo lo que quedo. Y lo único que puedo decir es gracias.

martes, 17 de septiembre de 2013

Porque hay cosas que sangran por dentro y nadie las puede notar

No entiendo porqué sigo maniatada a cosas que todavía duelen. Porqué sigo esperando cosas que se que nunca van a llegar. Porqué sigo atada a cosas que hace muchísimo tiempo terminaron... me cuesta muchísimo desprenderme y alejarme de personas y cosas que, en realidad, me hacen mal. Siempre fui de esas personas a las que les cuesta aceptar la realidad. Por eso debe ser que me cuesta tanto lograr entender las cosas, y por esa misma razón, siempre termino tan maniatada a la mayoría de ellas, sin poder escapar.

Para eso, creo que hace falta bajar, salir un rato de mi mundo, 
tocar el suelo con los pies, pisar tierra firme y darme cuenta de cómo es todo en realidad y cómo cambia todo en tan poco tiempo... para bien, y para mal (aunque la mayoría de las veces cambian para mal) y cómo aprender a sobrellevar las cosas y los cambios. Aunque me de miedo, aunque no quiera, aunque ponga mil excusas para no hacerlo, muchas veces es necesario y al fin y al cabo, termina haciéndome bien. A mí, y a mi al rededor.

Una cosa y muchas otras más

Nada de todo lo que esperaba llegó. 

Entendí que el dolor a veces pasa más por la intriga de no saber qué hacer, que por lo sucedido en sí. Que nunca el sufrimiento es simplemente "te odio" y un par de canciones tristes. Que la angustia tiene que ver con la lucha entre el necesitar a alguien y soportar su forma de actuar. Que sufrir no es únicamente llorar en una tarde de lluvia mirando una película triste y comiendo chocolate, si no, que es la lucha eterna entre el quiero y el debo. La pelea entre el amor hacia uno mismo y el amor innegable hacia otro. 

Eso es sufrir por amor. Es no saber si dejarse vencer en algún modo, para en otro sernos fiel a nosotros mismos; o traicionarnos en nuestro sentido más sincero para sentirnos fuertes en el otro. Es no saber si seguir inténtandolo a pesar de los resultados, o ponerle un punto final e intentar empezar de nuevo. Sufrir por amor decir adiós a aquello que nos mintió, pero, también, nos enamoró. 

Es que sí. Eso que tanto esperaba no tenía por qué ser tan simple. Eso que tanto esperaba, era amor. 

jueves, 12 de septiembre de 2013

Un poco sobre mí

Me gusta reír. Me gusta abrazar, y que me abracen. Me gusta correr. Me gustan los mensajes inesperados. Me gusta sentirme útil en algo. Me gusta la música. Me gusta mirar a las personas cuando no saben que lo estoy haciendo, me gusta hacerlas sentir incómodas. Me gusta ayudar, y que me ayuden. Me encanta exigirme, y saber que sí puedo. Me gusta la fotografía. Me gusta comer, me encanta la comida. Me gustan los besos. Me gusta ser espontánea. Me encanta la lluvia, y más me gusta caminar bajo ella. Me gusta el otoño y el invierno. Me gusta que me despierten con el mensaje de "buen día" y más si provienen de personas especiales. Me gusta desacomodar mi ropa y volverla a acomodar. Me gusta hacer bien. Me gusta el idioma francés, me gustaría aprender. Me gustan los cambios, aunque todo siempre vuelve a su lugar. Me gusta experimentar cosas nuevas. Me encanta estar al aire libre. Me gusta dormir, muchísimo. Me gusta el chocolate, preferentemente blanco. Me gusta tener pocos amigos. Me gusta encontrarle formas a las nubes. Me gusta el café, y más si está acompañado con tostadas. Me gusta saber que le importo a varias personas. Me gusta estar tomando un submarino calentita en mi cama un día de frío. Me gusta ser la causa de la sonrisa de alguien. Me gusta llorar porque después de eso las cosas mejoran (o sí lo hacen la mayoría de las veces) y eso me hace bien. Me gustan las constelaciones. Me gusta muchísimo leer, y mirar películas también. Me gusta ver bien a las personas que amo. Me gusta caminar. Me gusta estar bien conmigo misma. Me gusta soñar.

lunes, 26 de agosto de 2013

Qué es lo que está mal conmigo?

Agosto, 25. 02:34 P.M

Todos duermen, todos en silencio. No hay nadie despierto en la casa, solamente yo y mi ansiedad. Me levanto de la cama, bajo las escaleras tratando de no hacer ruido. Prendo las luces, finalmente llego a la cocina. Todo oscuro, todo tan solo, tan desierto... ahora solo somos ella y yo. No quiero, no tengo que hacerlo, me da miedo estar tan vulnerable y tan débil ante mí misma y mi puta ansiedad, pero me maneja mejor que yo. La abrí,  y no pude parar.
Me sentí culpable después de haberlo hecho, pero en el momento no me dí cuenta de nada, de absolutamente nada de lo que estaba haciendo. Pensé que estaba bien, como todos me decían. Yo seguí lo que ellos me repetían siempre. Esas voces en mi cabeza no me dejaban ni un minuto en paz, me atormentaban. Seguí haciendo lo que creí correcto en su momento, y aunque no quisiera, no podía parar. Era más fuerte que yo, era inexplicable. Nunca jamás en mi vida, había sentido algo como eso.
Terminé. Volví a la cama con un remordimiento y una culpa inmensa, no sabía qué hacer. Me puse a llorar del miedo. Me miré al espejo... "esto soy yo? qué me está pasando?" me lo repetía todo el tiempo. Eran las únicas palabras que tenía en mente. Estaba desesperada, no sabia qué era lo que tenía que hacer en realidad. No quería que me ayuden, sentía que nadie me iba a entender, que todos me iban a decir las palabras que nunca quise escuchar, y que siempre me decían. Mientras más me miraba al espejo, más me deprimía. No podía creer lo que veía, esa no era yo. Me sentía totalmente insatisfecha conmigo misma, me daba repugnancia mirarme al espejo y enfrentar que, esa persona que veía, era yo misma. Bajé, otra vez, pero esta vez fui directo al baño. No quería seguir escuchando las voces de esas personas que me decían todo lo que no quería escuchar. Me tapaba los oídos. Nadie me entendía. Me senté al lado de lo que creí mi última opción... me daba miedo, muchísimo, pero sabía que aunque esté errada, en ese momento para mí, era lo correcto. Y llore, llore como nunca lo hice, y me desahogué por horas y horas. Sin que nadie supiera lo que escondía ese lugar. Solo así me pude ir a dormir con la consciencia (y el estómago) tranquila. Nadie nunca se dio cuenta de todo lo que pasó esa madrugada.

viernes, 9 de agosto de 2013

Tornillo eterno

Vivo siempre la misma rutina, siempre las mismas situaciones los mismos momentos. Tropiezo con la misma piedra una vez más. No sé por qué se me hace tan difícil deshacerme de vos, si ni siquiera te tengo. Estás lejos, estamos cada uno en su camino, pero yo sigo con la mínima esperanza de que al final del camino, nos volvamos a encontrar.
No sé qué es lo que siempre me hace volver a vos. Me molesta muchísimo ser así, darte tanta importancia cuando se perfectamente que no la mereces. No mereces nada.
Que va a pasar ahora? que hago con las mil cosas que me quedaron pendientes? te juro que te necesito muchísimo... cuanto más voy a soportar?
Si fue algo que hice yo, te pido perdón, en serio. Nunca quise lastimarte y se que lo hice. No me lo voy a perdonar jamás. Sabes todo lo que sos para mí, nunca nadie te va a reemplazar, ni a vos ni a todas tus manías, locuras, peleas, enojos, risas, nada. Sos único, no hay nada ni nadie igual a vos y dudo que lo haya algún día, o que yo lo encuentre... pero no sé, necesito ponerle un punto final a todo esto, y empezar de cero otra vez. Pero sigue estando esa cosa que me lo impide, que no me deja. Me confunde cada vez más y más. Tal vez se trate de algo más allá del amor, no sé, una obsesión quizás. Juro que no sé. Lo único que se, es que ya no puedo decir que el amor no existe, porque lo que yo siento es amor, y eso sería contradecirme.

jueves, 8 de agosto de 2013

Cosas pendientes

Me siento rara, vacía, incompleta... es como si me hubieran arrancado una parte de mí, no sé, es muy confuso. Empiezo a pensar en todo, en cada cosa que hice o hago, y especialmente en lo que hice, en ese hecho que cambió rotundamente todo, y lo que nos hicimos. No nos lo voy a perdonar nunca, sabes? y tampoco me voy a perdonar nunca el simple hecho de haberte dejado pasar tantas cosas hasta llegar al punto en el que te apoderes de mí y me manejes a tu manera. Creo que fue uno de los errores más grandes que tuve... y a la misma vez, siento que esos errores no sirvieron de nada. Siempre dicen que de los errores se aprende, y creo que yo, claramente, soy la excepción.
Fuera de eso, siento que, a pesar de todo, nos quedó algo pendiente, algo por lo cuál no puedo poner un punto final a todo esto y empezar de cero, entendés? No estoy hablando de lo material, nunca fui una persona muy materialista, pero sí estoy hablando de la parte, no sé, sentimental. Creo que va más por ese lado lo que siento... pero a la vez, no sé, siento que me faltaron decirte mil cosas que no te dije a tiempo, en el momento justo, y que hoy las tengo que mantener guardadas porque, aunque las diga, ya no sirve de nada. Quizás, no solo me faltaron palabras, sino hechos, algo más concreto que una palabra sin ningún valor. Aunque nunca nada referido a mí tiene valor, y mucho menos para vos. Eso lo sé.
Es confuso todo esto que me pasa, me siento bien, estoy bien, pero a la vez siento que no puedo terminar con todo esto, y eso me hace mal. Es como que no puedo, hay algo que me lo impide. Tal vez es porque sigo esperando cosas de vos que sé que nunca van a llegar... (aunque, si sé que nunca van a llegar, para qué sigo esperando? quizás porque vos me hiciste creer eso, que siempre se puede esperar un poco tiempo más) O quizás no, quizás soy yo la que espera mucho de personas que no demuestran nada. Doy mucha importancia en personas que menos se la merecen. Apuesto todo y siempre pierdo. Confío mucho, siempre el mismo error. Me vuelvo a confundir. 

miércoles, 24 de julio de 2013

La música

La música es melodía y armonía, y las dos combinadas. Es la sucesión de sonidos modulados para recrear el oído. Es esto, aquello y muchísimo más. Es paz en mitad de las tormentas y tormenta en la mitad de la paz. Se nutre de sensaciones muy distintas pero termina iluminando hasta el alma más vacía. Es la cura de los dolores, es un símbolo de libertad. La música atraviesa muros, rejas, depresiones. Es la madera salvadora flotando en el naufragio. Siempre existirán aquellos buscadores de sentimiento, los que sirven para y por la música, los íntegros, los que no claudican. Esos son los que admiro, los verdaderos músicos.Patricio R.S Fontanet

viernes, 19 de julio de 2013

Madrugada de sábado

"No sé porqué pero hoy me dio por extrañarte, por echar de menos tu presencia, y todos los momentos que pasamos juntos. Será tal vez porque el primer amor le deja a uno más huellas que ningún otro. Supongo yo que debe ser por eso.
Alguien dijo que el olvido está lleno de memoria, pero también es cierto que la memoria no se rinde. Es que por muy desilusionada que yo esté, y por mucho que me duela lo que hiciste... no puedo decir que el amor no existe, por que lo que yo siento es amor y decir eso sería contradecirme."

sábado, 22 de junio de 2013

Esto va más allá

Es totalmente confuso lo que estoy pasando en este momento, creo que ya lo viví antes, pero nunca tan intensamente. Te extraño, noche, día, tarde, mañana, todo el tiempo, tal y como lo hice siempre, sin descansar ni un día, sin descansar de vos. Vivís en mi, siempre, quiera o no, tu recuerdo siempre está. Y no me gustaría que se vaya, me gusta tenerte conmigo (en cierto sentido) por que por más que las cosas hayan cambiado, por más que no seamos los mismos, por más que nunca lo volvamos a ser, siempre te voy a querer de la misma manera que la primera vez.
No niego que me gustaría volver a ser los mismos que éramos hace un tiempo atrás. ¿A quien no le gustaría retroceder el tiempo y arreglar las cosas que hizo mal? Todos en algún punto, lo quisimos. No me acostumbro a tenerte como un recuerdo. Uno de los mejores, por cierto.Siempre, por las noches, tengo en mente como una película de todos los momentos que vivimos  juntos, y siempre sonrío en las mejores partes, en los mejores momentos, esos que volvería a repetir una y mil veces. Creo que no hay que recalcar que te volvería a elegir una y mil veces, porque así te quiero, tal y como sos, con tus defectos y virtudes. A pesar de que tengamos nuestros malos momentos, siempre volvería a encontrarte, y nunca me arrepentiría. Sos la casualidad más linda de toda mi vida. En un par de años, llegaste a ser lo que siempre quise... con tan solo un abrazo me hacías la persona más feliz del planeta, y lo sabías. También sabías que las palabras no funcionaban conmigo, sabías cómo manejarme, cómo hacerme reír, cómo hacerme llorar. Cómo hacerme feliz. Pero por otro lado pienso, que, te merecés algo mejor que yo. Mereces alguien que sepa darte todo lo que yo nunca supe, que sepa cuidarte mucho mejor que yo, y que sepa quererte a la medida justa. (No te olvides que nunca nadie te va a querer de la manera en la que te quise, y quiero yo. Nunca, nadie)
Espero que algún día nos volvamos a encontrar, aunque sé que vos siempre me encontras, estemos alejados, perdidos, de la manera que sea. Por más que me aleje, por más que me esconda, vos siempre me encontrás. Siempre volvemos a encontrarnos, y espero que esta no sea la excepción. Me encantaría tener la posibilidad de un minuto mas, un abrazo, un beso, una sonrisa. Algo, algo de vos, algo de nosotros. Repito, espero, que esta no sea la excepción.

jueves, 6 de junio de 2013

Me equivoqué

No no sé, lo que pasa es que no, no sé yo no tenía ningún problema con él, la verdad. Osea, yo estaba mal, obviamente, pero igual, no sé, te seguí amando, podrás entender que me pasaran otras cosas fuera de vos.

No sé, yo opino diferente, quizás que él, y... no sé. Me parece que las personas no son felices todo el tiempo, menos las parejas. Igualmente no me parece muy valiente eso de salir corriendo en la primera de cambio. No sé, a mi lo que me gustaba de estar casada con vos es que yo creía que podía ser yo, con todo. Con el carácter de mierda que sé que tengo, con... no sé, con las puteadas, con celuli
tis, no sé, con todo lo peor de mí. Y pensaba que vos igual me ibas a seguir queriendo o creía que me seguías queriendo. Bueno, no sé, me equivoqué. Ahora me hablás de sexo, no sé, nunca lo había pensando. No, no había pensado que era tan importante, recién ahora me doy cuenta lo importante que es. Creía que también amor era poder estar, me da vergüenza decirlo, pero no sé, un domingo al medio día, leyendo el diario los dos tirados en el sillón, pensaba que eso también era parte del amor, no sé. O llevarte un té a la cama si te sentías mal.

Pero bueno, no sé. Me equivoqué.

domingo, 19 de mayo de 2013

Insomnio

Me despierto a media noche, me siento sola, muy lejos, como a quinientos kilómetros, alejada de toda persona y de todo lugar, en las tinieblas, sin poder ver mi futuro mire hacia donde mire, y tengo tanto miedo que me entran ganas de gritar. Porque nunca lo que yo quiero se hace realidad, nunca. Porque mi imaginación siempre es más interesante y mucho más placentera que la realidad. Ojala viviera dentro de mi mente.
Quiero dormir para siempre.